Ovulaciones espontáneas

  • 11 diciembre, 2017
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No es raro recibir consultas acerca de las “ovulaciones espontáneas” o el número de veces que se puede ovular en un ciclo menstrual. En este artículo trato de aclarar la expresión y su sentido, si es que lo tiene.

Según la RAE, algo espontáneo es aquello que se produce aparentemente sin causa. Cuando se habla de “ovulación espontánea” se refiere a la supuesta ovulación que se produce de repente, en cualquier momento y hasta varias veces en un ciclo menstrual “sin avisar”, como si fuera algo imprevisto. Suponiendo que existieran las “ovulaciones espontáneas”, puedo entender el miedo que podrían generar a una mujer que no quiera quedarse embarazada.

Normalmente una mujer con ciclos regulares puede saber cuándo es el día aproximado de ovulación. Sin embargo, para una mujer con ciclos irregulares, de manera habitual o puntual, puede no ser tan sencillo. Al no saber predecir la ovulación, la traduce en espontánea e impredecible, pero es perfectamente reconocible a priori si la mujer conoce cómo son sus patrones de fertilidad e infertilidad a pesar de su irregularidad. Cualquier mujer, tenga ciclos regulares o irregulares, puede aprender a reconocer su fertilidad.

Las “ovulaciones espontáneas” como tal, no existen. Conociendo la base biológica del ciclo reproductor femenino, se comprende que no pueden existir ovulaciones en cualquier momento.

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El ciclo genital femenino está regulado por un complejo mecanismo de cambios hormonales, encaminados todos ellos a conseguir la posibilidad de la fecundación y el embarazo. En cada ciclo se prepara un óvulo maduro capaz de ser fecundado. Para ello se requiere de la intervención del hipotálamo, la hipófisis, el ovario y el endometrio.

 

Todo ciclo menstrual se divide en dos fases: fase preovulatoria y fase postovulatoria.

  1. La fase preovulatoria abarca todos los cambios hormonales y fisiológicos producidos desde el primer día de la menstruación hasta la ovulación.
  2. La fase postovulatoria, abarca desde el momento en que se produce la ovulación hasta el día anterior a la siguiente menstruación.
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1. Fase preovulatoria:

Cuando comienza un nuevo ciclo los niveles hormonales se encuentran en su nivel más bajo. En este momento el hipotálamo toma el mando liberando la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), ésta a su vez provoca la liberación en la adenohipófisis de FSH (hormona foliculoestimulante), que a su vez activa el crecimiento de los folículos (estructuras de los ovarios que contienen los futuros óvulos). Los folículos en desarrollo segregan otra hormona, el estrógeno, que actúa sobre el útero comenzando a preparar las paredes de éste para una posible anidación y produciendo moco cervical en el cuello del útero. De todos los folículos que comienzan a crecer, sólo uno se convertirá en el folículo dominante, que contiene el futuro óvuloEl folículo dominante a la vez que va creciendo produce grandes cantidades de estrógeno.

Esta información está controlada constantemente por el hipotálamo, de manera que cuando los niveles de estrógeno alcanzan un nivel máximo, que coincide con la maduración completa del óvulo, se deja de producir FSH en la hipófisis, y se libera una cantidad muy grande de LH (hormona luteinizante). La liberación de LH se conoce como pico de LH y provoca que el folículo dominante se rompa y libere el óvulo maduro. El óvulo liberado tiene una vida aproximada de 24 horas.
Puede suceder que haya dos folículos dominantes que maduren al mismo tiempo, siendo liberados dos óvulos en un intervalo corto, como máximo de horas, uno tras otro. Por lo tanto una segunda ovulación en un mismo ciclo se producirá en el mismo día que la primera. Sería el caso de los mellizos (proceden de dos óvulos distintos).

La duración de esta fase preovulatoria es variable. Cuando comienza un nuevo ciclo la mujer no puede saber a priori cuánto va a durar, ya que depende de la maduración folicular. Un estrés puntual, una alteración brusca del organismo o una enfermedad, pueden provocar que la ovulación se retrase, y por lo tanto que la fase preovulatoria se alargue.

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2. Fase postovulatoria:

Después de la liberación del óvulo, el folículo que lo ha liberado se convierte en cuerpo lúteo o cuerpo amarillo que segregará la segunda hormona ovárica, la progesterona. Ésta inhibe la secreción de LH y FSH, y por lo tanto impide la maduración de otros folículos en el mismo ciclo.
La progesterona segregada en esta fase, actúa sobre el útero aumentando su tamaño a fin de anidar algún posible óvulo fecundado (embrión). Por eso a la progesterona se le llama también la hormona del embarazo. Si se produce fecundación la anidación sucede aproximadamente una semana después.
En ausencia de embarazo el cuerpo lúteo o amarillo se transforma en uno blanco, y se produce una caída de los niveles hormonales que indica el final del ciclo y comienzo de uno nuevo con la llegada de la  siguiente menstruación.
A diferencia de la anterior fase que es variable en el tiempo, la fase postovulatoria tiene una duración fija de 11-16 días. Si es superior a 16 días la mujer sabrá que está embarazada antes de realizarse ninguna prueba.

La duración total del ciclo es la suma de ambas fases preovulatoria y postovulatoria, siendo la primera variable y la que en definitiva determina la longitud de un ciclo. Generalmente la duración se mantiene constante pudiendo variar en cada mujer a lo largo de la vida.

En un ciclo estándar de 28 días, la ovulación se produce alrededor del día 14. Si el ciclo se alarga (porque la fase preovulatoria de alarga), la ovulación puede ser que suceda el día 20, 25, 30… dependerá del desarrollo folicular y si hay alguna situación externa que lo esté dificultando.

Las situaciones especiales o alteraciones fisiológicas que alteran el ciclo femenino, provocan que se produzca la ovulación en un momento distinto al esperado. Esto no debe interpretarse como “ovulación espontánea”, simplemente es una alteración del ciclo, un retraso de la ovulación. Pero no sucede de forma improvisada.

 

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Los Métodos de Conocimiento de la Fertilidad, permiten a la mujer saber en qué momento del ciclo se encuentra y poder afrontar cualquier situación: ciclos irregulares, un posparto, una lactancia, una premenopausia, etc., porque la mujer reconoce sus días fértiles e infértiles.

Cuando una mujer no conoce su fertilidad, difícilmente reconocerá la llegada de la ovulación, y más cuando sus ciclos se vean alterados por cualquier causa, sea externa, fisiológica o patológica.

 

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