¿QUÉ ES EL MOCO CERVICAL Y CÓMO RECONOCERLO?

  • 14 julio, 2020

Hoy en día, gracias a las profundas investigaciones sobre el cuello del útero y al desarrollo de los distintos Métodos Naturales, cualquier mujer en edad fértil es capaz de reconocer sus distintos tipos de secreciones cervicales, éstas cambian a lo largo del ciclo y gracias a ello poder monitorizar la fertilidad de forma autónoma y sencilla. Los cambios en el cuello del útero que generan distintas secreciones son clave para la fertilidad de la pareja, tanto si se desea embarazo como si no.

 

¿De dónde viene el moco cervical?

Fuente: Medlineplus
Fuente: Medlineplus

 

El moco cervical se produce en las criptas cervicales del cuello del útero pudiendo salir al exterior por la vagina.

El cuello del útero está compuesto por un 95% de células secretoras de moco cervical, el 5% restante son células ciliadas que crean corrientes de moco en su movimiento batiente hacia la vagina.

El moco cervical tiene 3 componentes importantes: moléculas de moco, agua y componentes químicos y bioquímicos (cloruro de sodio, cadenas proteicas, enzimas, etc.) que irán variando según las criptas y las hormonas del ciclo.

Las células secretoras tienen receptores para los estrógenos y progesterona que se producen en el ovario a lo largo del ciclo femenino. Es por esta razón que la secreción que vemos no siempre es igual, va a ir cambiando en composición, cantidad y consistencia según los cambios hormonales.

Fuente: Billings Life

 

¿Cuántos tipos de moco hay?

En 1966 el doctor Odeblad, Profesor Emérito del Departamento de Biofísica Médica, en la Universidad de Umea, Suecia, descubrió la existencia de diferentes criptas cervicales en el cuello del útero, gracias a la técnica RMN (resonancia magnética nuclear). En 1977 mostró tres tipos de criptas G, L y S. Hasta 1990 no se descubrieron las criptas P.

Sus estudios nos muestran la hermosa complejidad del cuello del útero, como bien decía “el cérvix es un órgano de precisión tan complejo como el ojo humano”.

Podemos dividir dos tipos de secreción según el estímulo hormonal:

  • Moco G o gestagénico, está presente nada más terminar la menstruación y su producción se estimula en presencia de la progesterona en fase postovulatoria. Se produce en las criptas cervicales inferiores llamadas G. Gracias a él el cuello del útero está cerrado. Es un moco opaco e impenetrable para los espermatozoides, siendo de apariencia escasa y viscosa. No tiene estructura de cristalización.
  • Moco E o estrogénico, su producción se estimula en presencia de los estrógenos. Dentro de éste distinguimos 3 tipos:
    • Moco L, se produce a lo largo de todo el canal cervical, aparece al inicio del ascenso de los estrógenos en fase fértil. Es un moco de viscosidad media por el cual ya pueden pasar algunos espermatozoides. Hace filtro porque atrapa a los espermas de mala calidad. Cristaliza en forma de helechos. Este moco tiene poca apariencia elástica y produce sensación ligera de humedad que la mujer reconoce como posible fértil.
    • Moco S, se produce a una altura media del canal cervical, aparece al continuar ascendiendo los niveles de estrógenos. Su producción aumenta 1 ó 2 días antes de la ovulación descendiendo bruscamente cuando ésta ha pasado. Es de apariencia más fluida, más elástico, lo que produce una mayor sensación, y a través de él los espermas pasan rápidamente. Su cristalización parece agujas paralelas.
    • Moco P, se produce en las criptas superiores del cérvix. Éste ayuda a recoger a los espermatozoides atrapados en las criptas S, ayudándoles a llegar a la cavidad uterina. Este moco se produce en el día Pico o Cúspide (no necesariamente coincide con el momento de la ovulación), y es un moco que produce la máxima sensación de resbalosidad o lubricación en la vulva siendo el que tiene características en apariencia más fértiles (a veces se le llama «clara de huevo»). Su cristalización es hexagonal o de estrella de seis picos.

 

Fuente. Profesor Erik Odeblad. En esta imagen se ve la forma en que cristaliza cada tipo de moco cuando se seca y se mira en el microscopio.

 

 

A medida que van aumentando los niveles de estrógenos gracias al desarrollo folicular, el epitelio endocervical aumenta la producción de moco en las criptas L, S y P progresivamente, siendo éste cada vez más filante, más elástico. El cuello del útero en la etapa fértil está abierto. En fases infértiles (nada más terminar la regla y una vez sube la progesterona en fase postovulatoria) el moco presente es el G de forma que el cuello está cerrado.

 

Se entiende la importancia que tienen estas criptas secretoras de moco para la fertilidad de la pareja ya que la supervivencia espermática depende de esas secreciones.

 

¿Cómo reconocer qué tipo de secreción se produce en el cuello del útero?

Las secreciones las podemos ver, y lo que es igual de importante, las podemos sentir.

Se ven cuando salen por la vagina, concretamente cuando la mujer va al baño y se limpia.

Todas las secreciones que van cambiando según los estímulos hormonales a lo largo del ciclo ovárico, tienen un reflejo directo en los receptores sensoriales de la vulva, de forma que la mujer es capaz de sentir en la vulva ese moco.

 

 

En muchos manuales sobre fertilidad se describen de esta manera los cambios en sensación y secreción que ayudan a la mujer a hacer un registro diario, aunque es aconsejable que la mujer describa con sus propias palabras lo que ve y lo que siente (Método de la Ovulación Billings).

Tipos de secreciones que generalmente se describen:

  • Ninguna
  • Brillo: no tiene consistencia, es como una baba de caracol.
  • Grumosa: cuando no se estira.
  • Pegajosa: cuando se estira un poco.
  • Elástica: cuando se estira mucho.

Tipos de sensaciones que generalmente se describen:

  • Ninguna o seca
  • Húmeda
  • Mojada
  • Lubricada

Ambos aspectos son importantes siempre, la sensación y el moco que se ve todos los días. Esto se aprende utilizando un Método Natural.

Hay que tener en cuenta que cada mujer es única, y aunque los cambios hormonales se aplican a todas por igual, no en todas se siguen exactamente los mismos patrones mucosos, incluso en una misma mujer puede haber cambios es sus distintas etapas reproductivas. De ahí que pueda haber confusión, a veces, al tratar de clasificar un tipo de apariencia de moco como fértil o infértil. Por ejemplo, es posible que una mujer reconozca en ella un moco grumoso como parte de su infertilidad, y, sin embargo, para otra ello puede significar que ya está entrando en su posible fase fértil.

Utilizar este indicador de secreción cervical aporta la información individualizada y precisa para cada mujer, independientemente del método natural utilizado, siempre y cuando tenga como base este indicador, ya que mediante su registro diario la mujer puede reconocer los momentos fértiles de los infértiles.

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