La infertilidad es un problema que ha ido en aumento desde hace varios años. Afecta a un alto porcentaje de la población en edad fértil, de hecho, hoy nos encontramos con que 1 de cada 6 parejas encuentran alguna dificultad para tener un hijo.

Cuando no se ha concebido después de 12 meses de relaciones sexuales sin protección, es cuando se empieza a sospechar que pueda existir alguna alteración. En muchos casos, las parejas son derivadas automáticamente a la reproducción asistida, como única opción, si bien antes lo conveniente sería estudiar y tratar de solucionar lo que está provocando esa situación de infertilidad.

Las causas de la infertilidad son variadas y en ocasiones múltiples. Se estima que un 40% son debidas al varón, un 40% debidas a la mujer, y en un 20% de los casos la causa es desconocida. Por eso, es conveniente y necesario realizar un estudio completo de la infertilidad de la pareja, para tratar de poner remedio siempre que sea posible, evitando tener que recurrir a técnicas artificiales que pueden llegar a ser negativas para la relación de pareja, la salud de la mujer y del hijo.

 

¿Cómo se hace el estudio de infertilidad?

Se pueden encontrar las causas que dificultan el embarazo a término, de una manera respetuosa con el cuerpo y la sexualidad de la pareja, para aumentar las probabilidades de lograr la concepción de forma natural:

Realizar un seguimiento de los ciclos femeninos con los Métodos naturales (más información Curso Completo de Métodos Naturales*) para favorecer la concepción natural identificando los días de máxima fertilidad en cada ciclo femenino.

Al mismo tiempo, y de manera coordinada, se realiza un Estudio Básico de la Fertilidad de la pareja** con la ayuda de diversos especialistas sanitarios (ginecólogos, endocrinos, urólogos, pruebas diagnósticas, nutricionistas, apoyo psicológico). Se evalúa individualmente a la pareja considerando múltiples factores (hormonales, dietéticos, anímicos, estilos de vida,…) y, según el caso, se aplica tratamiento médico.

 

*El importe del curso de aprendizaje de la fertilidad en este caso no cubre los gastos de las pruebas médicas pertinentes, sino que dependerá, por lo general, del seguro médico privado del paciente. Si bien muchas de las pruebas necesarias pueden realizarse a través de la Seguridad Social u otros médicos, según el lugar de residencia.

 

Para todos aquellos que deseáis enormemente ser padres, os dejo algunas razones de peso a favor de la concepción natural:

1. El AUTOCONOCIMIENTO de los ciclos por parte de la mujer ayuda a saber a la pareja los días mejores para que haya embarazo. Más del 93% de las mujeres en su primer ciclo de aprendizaje ya saben reconocer su patrón mucoso.

2. El seguimiento de los ciclos, supervisado por monitora experta en el método natural que sea, ayuda a que el médico especialista (ginecólogo, ecografista, endocrino…) pueda realizar PRUEBAS DIAGNÓSTICAS en caso de ser necesario, sabiendo exactamente el momento del ciclo en el que deben hacerse.

3. Todo lo anterior nos ayuda a saber si hay PATOLOGÍA O ALTERACIÓN que dificulte el embarazo. Y, de paso, valorar si el problema es del varón (la mitad de la veces puede serlo). Sólo así se puede tratar de curar.

4. MUCHA ESPERANZA. A veces no existe ningún problema, y sólo se necesita mejorar los hábitos de vida, disminuir el estrés y aumentar mucho la pasión y el amor. Y, aunque realmente exista una patología detrás, el hecho de saber porqué, genera tranquilidad en la pareja. Lo cual es muy bueno para la concepción.

5. Ningún método puede asegurar un embarazo al 100%. Ahora bien, se ha demostrado gracias a estudios científicos que se puede conseguir un alto porcentaje de nacidos mediante el conocimiento de la fertilidad.
En el 2019, se publicó el último estudio del Método de la Ovulación Billings, en Human Fertility, en el cual se consiguió un 62,5% de nacidos (incluidas parejas infértiles) en el periodo de 2 años de seguimiento. En el primer año se lograron 92% embarazos.

6. Otras ventajas y beneficios

7. Artículo: Una ayuda para para las parejas que pasan por la infertilidad.

 

 

**El Estudio Básico de la Fertilidad de la pareja se compone de lo siguiente:

– Factor masculino:

Analíticas hormonales completas.

Seminogramas.

Otras pruebas diagnósticas.

– Factor femenino:

Monitorización de los ciclos ováricos (un mínimo de 6) con un Método de Conocimiento de la Fertilidad (Billings o Sintotérmico), para poder dirigir las relaciones a los días más fértiles.

Analíticas hormonales completas.

Ecografías.

Histerosalpingografía.

Otras pruebas diagnósticas.

-Valoración de los estilos de vida y hábitos de ambos: alimentación, deporte, estrés, etc.

 

 

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